Gira Medio Ambiente caso de concretera

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La Procuraduría de Medio Ambiente a nivel estatal reconoció su “incompetencia” en la materia y giró a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el caso de la Concretera Cruz Azul S.A. de C.V. para que “determine lo que pudiera ser una obviedad”, es decir, la contaminación de dos cenotes, hoy sepultados por escombros.

Gerardo Amaro Betancourt, procurador de Medio Ambiente, admitió que entre sus facultades no puede emitir un juicio de valor en el sentido de si hay o no contaminación en los dos cuerpos de agua, ya que es competencia federal; sin embargo, el funcionario aceptó que “pudiera serlo” porque se “aprecia a la vista”.

Diario Respuesta denunció que la concretera aniquiló dos cenotes al utilizar indebidamente las cavidades. Por ahora, los directivos de la planta fueron sancionados con más de 10 mil salarios mínimos, pero aún no se ha iniciado un proceso penal en su contra.  
“No podemos emitir un juicio de valor, es competencia federal, a ellos les corresponde. Nuestros sentidos perciben con claridad, pero no podemos hablar de la verdad legal”, y detalló:

"Lo que se puede determinar es la incompetencia y girarlo a la Profepa, que es una actuación en la parte final. Declaramos la incompetencia en la materia y se turna a la Profepa para que determinen lo que pudiera ser una obviedad, pudiera serlo”.
Amaro Betancourt aclaró que la Profepa tendrá que presentar la querella correspondiente, aunque subrayó que aún está por concluirse en procedimiento con la empresa. Es decir, al terminar el desglose se liberará el caso a la federación.

“La querella la tendrá que anotar, perseguir. Es un hecho que tendrá que ser así, porque estamos en un proceso que tiene que cerrarse, cuando se dé como concluido haremos un desglose y lo turnáremos”, acotó.

Sobre las otras dos plantas de la empresa Cruz Azul, Amaro Betancourt indicó que no se han detectado irregularidades, pero se mantendrá una vigilancia periódica.

“Están bien, no hay complicaciones, una está ubicada en Puerto Morelos y la otra en la carretera de Benito Juárez a Mérida”, concluyó.
Al día de hoy continúan los trabajos de desmantelamiento de la planta. Asimismo, quedó en descubierto el ecocidio, ya que los dos cenotes ubicados al interior están sepultados por concreto y escombros.

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